El ayurveda, es un sistema de medicina tradicional originado en la India. En términos sánscritos, ayurveda significa "ciencia o conocimiento de la vida". El ayurveda aborda la salud desde un punto de vista holístico, integral, personalizado, espiritual y filosófico. El ayurveda no solo tiene en cuenta la enfermedad y los síntomas, sino la forma única en la que la persona vive, siente y padece esa enfermedad, sus costumbres, sus pensamientos y sus hábitos diarios.

El Ayurveda afirma que todo y todos estamos compuestos de cinco elementos fundamentales --cinco modalidades de vibración- denominados espacio, aire, fuego, agua y tierra. Cada uno de nosotros, como un universo microcósmico, nace con esos cinco elementos. Sin embargo, cada uno los tiene en una proporción única, que determina las características individuales, entre ellas el tipo de piel y las tendencias mentales y físicas. El secreto de la belleza absoluta es vivir en armonía con ese diseño natural expresado en nuestra propia  mezcla de elementos, es decir, nuestro tipo constitucional.

Los cinco elementos por sí solos son inanimados, pero combinados dan origen a tres fuerzas o principios biológicos llamados doshas. Juntos, el espacio y el aire crean al dosha Vata, el fuego y el agua crean al dosha Pitta, y el agua y la tierra crean al dosha Kapha. Cada uno de nosotros tiene los tres doshas en una proporción única. Esta proporción determina nuestro tipo de cuerpo y de piel.

 Los tres doshas son necesarios para la vida y todas las enfermedades y desórdenes son producto de un desequilibrio en sus interacciones. Es preciso mantener el equilibrio natural de los elementos biológicos a fin de conservarse saludable y joven.

El Ayurveda nos enseña que para corregir esos desequilibrios desde el origen es necesario trabajar en cuatro planos de la vida: el cuerpo, la respiración, la mente y el espíritu. Ningún tratamiento externo  puede por sí solo restablecer permanentemente el equilibrio, porque no logra afectar la estructura profunda de las células, que es donde se originan todas las alteraciones. A fin de llegar a este plano de la vida, debemos penetrar mediante los cinco sentidos hasta tocar la inteligencia corporal; a través de la dieta, la respiración rítmica, los masajes, las terapias sensoriales y la meditación, según la tipología de cada persona.

Sin embargo,  el Ayurveda no se detiene  cuando los síntomas de desequilibrio desaparecen. La meta final de esta ciencia de vida no es solamente eliminar el desequilibrio; es alcanzar la integridad, ese estado perfecto de armonía interior mediado por la inteligencia innata del cuerpo. Cuando vivimos sobre esa base de equilibrio entre la mente y el cuerpo, el rostro  y la piel adquieren una apariencia límpida de vitalidad natural y literalmente irradiamos una sensación interior de frescura, felicidad y paz.

 "Dadme belleza del alma interior, y que el interior y el exterior sean uno solo" 

 -Sócrates-