Cada chakra, tiene su función única y cada mineral tiene una propiedad física, constituida en el proceso geológico de su formación, pudiendo canalizar energía. Al unir las propiedades de los minerales con nuestros puntos energéticos, ayudaremos a desbloquear nuestros chakras para que fluya de nuevo nuestra energía vital. Así pues, colocaremos a cada chakra el mineral que lleva asociado para ayudarnos a canalizar su energía y para equilibrar el exceso de iones positivos que tenemos las personas, eliminando así, los bloqueos que podamos tener, permitiendo que nuestros órganos reciban la energía necesaria.

- A nivel físico, dilata los conductos sanguíneos y linfáticos favoreciendo el riego sanguíneo y la linfa, arrastrando así, las impurezas hasta los canales de desecho. Posteriormente, se genera un efecto vaso constructor que cierra los canales, devolviendo al organismo el estado de calma, después de su depuración.

- A nivel energético y emocional, se armonizan los 7 chakras, dejando fluir la energía por cada uno de ellos, afectándonos positivamente en los aspectos de nuestra vida relacionados con cada chakra:

  • Primer chakra: mejoraremos nuestra salud y el sentido de la seguridad, asociado a la supervivencia, con nuestro cuerpo y como lo utilizemos.
  • Segundo chakra: equilibraremos las emociones y la sexualidad, la pasión, el placer y amor más físico.
  • Tercer chakra: trabajaremos el poder personal, la fuerza de voluntad y el sentido de la transformación.
  • Cuarto chakra: despertaremos el amor, la compasión, la empatía y el perdón, irradiando armonía y balance.
  • Quinto chakra: desbloquearemos la comunicación y la creatividad, en una toma de consciencia de nuestra honestidad, amabilidad, conocimiento y sabiduría.
  • Sexto chakra: asociado a la clarividencia, a nuestra imaginación y a la percepción del mundo físico.
  • Séptimo chakra: despertamos el conocimiento, la comprensión y todo lo que tenga que ver con la mente.

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