Publicado: 13 de Junio de 2016

Los atrapasueños, conocidos también como dreamcatcher, se dieron a conocer hace muchos años en la tribu Ojibwa por los nativos Norte Americanos. Todo comenzó cuando Lakota, líder espiritual de los indios de Norte América, subió a una montaña y se encontró con la imagen de Iktomi, maestro bromista de la sabiduría. Este parecía una araña y mientras le hablaba en un idioma que sólo líderes espirituales entendían, tejía una especie de telaraña.
Iktomi le hablaba sobre el círculo de la vida en donde nacemos y nos cuidan, llegamos a la edad adulta que es la plenitud de la vida y luego la vejez donde vuelven a cuidarnos y es cuando se cierra el círculo. Le explicó que los seres humanos estamos hechos de energías, tanto positivas como negativas y que por eso debemos regirnos por lo bueno para lograr mantener la armonía entre tribus.
Al saber esto, Lakota, le transmitió el mensaje a su gente y desde ese momento, el atrapasueños se convirtió en un amuleto de suerte, un estímulo de protección para canalizar las pesadillas. En la red, telaraña, se mantienen los sueños buenos, y por el agujero del medio se van los sueños malos.
Los atrapasueños son un amuleto de protección, armonía y positivismo, pero lo más importante es creer en ello y sentir que debes mantener lo bueno y dejar ir lo malo.