Es la piedra de la paz. cuando las tensiones de la vida cotidiana desbordan en tu interior, tan solo tienes que sostener una piedra de amatista en tu mano derecha si eres zurdo o en la izquierda si eres diestro, para que su energía tranquilizadora inunde tu cuerpo. Calma los miedos, eleva las esperanzas, levanta el espírtu, fomenta pensamientos de la realidad espiritual y las tormentas emocionales. Bloquea las tensiones geopáticas y potencia los estados elevados de conciencia y meditación.

Ayuda a superar adicciones, sobre todo de alcoholismo.

Nos da coraje y nos ayuda en situaciones de peligro, sobre todo a los viajeros, el que la usa estará protegido contra ladrones, enfermedad, daño y peligro.

Esta piedra tambien agudiza la mente consciente, estimulando el ingenio y aumentando los poderes mentales. Se utiliza para mejorar la memoria y mantener pensamientos adecauados con relacion a los objetivos que nos queremos marcar en nuestras vidas.

Es una piedra de amor puro e incondicional, por ello en muchas ocasiones se las intercambian los amantes para fortalecer su compromiso. Es una de las pocas piedras precisas para aquellos hombres que quieren traer una mujer u otro hombre a su vida. Su energía hace que a su portador le amen tan solo “buenas mujeres/hombres”. Protege del ataque psiquico, convirtiendolo en enerrgía relacionada con el amor. A nivel familiar, depura, aclara y armoniza la energía del hogar. Protege contra las desavenencias matrimoniales y, colocando una amatista en la entrada de casa, preserva de intrusiones ajenas, ya sean personas, como energías negativas o enfermedades.

Equilibra los cuerpos físico, emocional y mental. Limpia el aura y ayuda a aquellos que están realizando su transición a la muerte.

Aquellos que están envueltos en juicios legales usan la amatista para asegurarse que se haga justicia. Esto no quiere decir que el juicio sea a nuestro favor, sino que la justicia se hará como tenga que ser.

¡Atrévete a experimentar con la energía de este maravilloso mineral!

Publicado: 25 de Febrero de 2016